Carlos Palacios

Interpretado por: Álvaro Bayona
Tío materno de Bolívar. El cuarto hijo de don Feliciano Palacios, un hombre huraño, misógino, de mal humor y con un severo caso de halitosis, un mal olor que va a invadir el resto de su cuerpo por causa de una obstrucción intestinal que padeció por muchos años. Esta circunstancia le valdrá el apodo de “jeta e marrano” por parte de sus sobrinos y que será replicada hasta el cansancio por Pablo Clemente, el esposo de su sobrina María Antonia. Nunca se casó y siempre estuvo interesado en la fortuna de su hermana mayor y en la herencia que ella recibió cuando enviudó. Con ella tuvo una mala relación, pero Feliciano, su padre, amortiguaba la situación lo que impidió que María Concepción pudiera alejarlo del todo de su vida y propiedades. Al morir la madre y, pocos meses más tarde, el abuelo de Bolívar, él fue nombrado tutor de su sobrino, con quien tuvo grandes choques, enfrentamientos y abusos. Lo consideraba rebelde, desesperante y, sobre todo, un obstáculo para sus planes de quedarse con toda la herencia.
Consideraba que Bolívar era un joven malcriado que necesitaba del rigor de su educación. Por eso siempre tuvieron una muy mala relación. Amigo de los realistas y dispuesto a todo con tal de alcanzar sus objetivos. Desesperado, porque no logra domarlo, decide mandar a su sobrino a donde Simón Rodríguez un profesor con un método didáctico poco convencional que se convierte en el gran aliado del joven Simón.
Envía a Simón al ejército para que obtenga un título nobiliario en España con la ilusión de, finalmente, dejar de ser un criollo más y pasar a formar parte de la élite noble de Caracas. Sus planes se frustran por culpa de sus hermanos y porque Simón Bolívar se enamora dejando de lado optar por el título. Al final de sus días, paga toda su laxa ética y moral, pudriéndose poco a poco por dentro y muriendo en la miseria de su condición y su soledad.